Volver al inicio

El Laberinto

Dilemas morales, preguntas incómodas y escenarios hipotéticos extraídos de las novelas. No hay respuestas correctas. Solo caminos. ¿Cuál eliges?

Todas 58 Código Fantasma 4 El efecto Mandela de mi madre 4 El mapa de los que se fueron 4 El médico de la planta baja 1 El orfanato de las voces 4 El que susurra en el quinto piso 4 El test de Rorschach digital 4 El hombre que recordaba el futuro 4 La casa que escucha 4 La Foto de la Mujer que Llega Tarde 4 Las manos que plantaron mi casa 4 Legajo 07-34 5 El médico de la planta baja 4 El peso de los que duermen 4 REMEMBER 4
Mostrando 4 de 58 laberintos
El frasco que tenía tu nombre
Las manos que plantaron mi casa
"¿Qué harías si descubrieras que alguien te plantó antes de que pudieras elegir?"
Mateo arranca una flor del jardín de sus abuelos. Bajo la tierra, encuentra un frasco de vidrio con su nombre grabado en la tapa. La fecha es el día en que nació. Dentro, su cordón umbilical. Alguien lo plantó antes de que pudiera recordarlo. Alguien decidió por él antes de que tuviera voz.
La puerta falsa detrás de la estantería
Las manos que plantaron mi casa
"¿Abrirías la puerta que esconde la verdad sobre tu familia?"
Mateo baja al sótano. Detrás de una estantería de raíces trenzadas, encuentra una puerta de piedra negra. No tiene pomo. No tiene cerradura. Solo se abre con la mano de alguien que la tierra reconozca. Detrás, el ataúd de Flora. Las raíces creciendo a través de sus huesos. La verdad enterrada.
La semilla que debes plantar
Las manos que plantaron mi casa
"¿Plantarías una semilla si no supieras si va a sanar o a destruir?"
Mateo encuentra una semilla negra en el corazón de la Mater. No es una semilla cualquiera. Es la semilla del bosque. La memoria de lo que la Mater fue antes de la herida. Si la planta en tierra virgen, la Mater despertará. Recordará lo que fue. Y ese recuerdo la destruirá. O la sanará. Nadie lo sabe.
El nombre que debes arrancar
Las manos que plantaron mi casa
"¿Arrancarías tu nombre del corazón de la Mater?"
Mateo está en el corazón de la Mater. El bulbo tiene su nombre grabado. MATEO LINARES. Letras profundas, frescas, como si las hubieran grabado hace un momento. Si arranca su nombre, la Mater perderá su poder sobre él. Pero arrancarlo duele. La Mater grita. Las paredes se agrietan. Los nichos se cierran. Arrancar un nombre es un acto de violencia. Pero también es un acto de liberación.
Ambiente
♪ sonando