"¿Cuánto tiempo puede esperar alguien a que cumplas una promesa?"
Mateo le prometió a Lucas que volvería. Esa promesa, hecha por un niño de ocho años, se convirtió en una deuda que lo persiguió durante veinte años. Los mapas que recibía no eran solo dibujos: eran recordatorios de una promesa que había roto.