Una fotografía enmarcada en madera oscura, con el cristal limpio y el marco sin polvo. Muestra a un hombre joven, de treinta y tantos años, con el pelo negro peinado hacia atrás y una sonrisa confiada. Al dorso, una fecha: "2005. Adrián Sotomayor, MD." Y debajo, una frase escrita a mano: "La vida es una puerta que siempre se abre." El hombre de la foto es Mateo. O fue Mateo. O será Mateo. Porque el tiempo en la clínica no avanza. Solo gira.
Recuerdos
2005
El médico de la planta baja
Explorar reliquia