Un conjunto de fotografías antiguas, descoloridas, con los bordes gastados por el tiempo. Muestran a Cristina Mendoza en una vida que Elena nunca conoció: una boda en la playa con un hombre que no es su padre, un bebé que nunca existió, una casa frente al mar, cumpleaños, vacaciones, momentos cotidianos. En todas las fotografías, Elena aparece. Pero no es la Elena que ella conoce. Es otra Elena. Una que sonríe con facilidad. Una que tiene paz en los ojos. Las fotografías estaban escondidas en el fondo de un armario, como si alguien hubiera querido ocultarlas. Como si alguien no quisiera que Elena las viera.
Recuerdos
1985-2022
El efecto Mandela de mi madre
Explorar reliquia