Una fotografía antigua, de los años ochenta, con los colores desvaídos y los bordes redondeados. Muestra a una niña de unos doce años, con el cabello castaño recogido en una coleta y una sonrisa forzada. Detrás de ella, con una mano apoyada en su hombro, hay un hombre con barba oscura y ojos marrones. La IA dice que es su padre. Elena no lo reconoce. Pero hay algo en sus rasgos que le resulta familiar. La forma de la mandíbula. El color de los ojos. La línea de la frente. Es como mirar un espejo deformado.
Recuerdos
1996
El Test de Rorschach Digital
Explorar reliquia