Una pala oxidada, con el mango de madera podrido y la hoja cubierta de óxido. Tiene una muesca en el mango, una pequeña marca en forma de media luna que Simón hizo cuando era niño, jugando en el jardín. La pala estaba en el fondo del pozo de Santa Clara. No era de Simón. Era de su abuela. La misma pala que usó para cavar el segundo pozo. La misma pala que usó para enterrar a Nicolás.
Objetos
1994
El peso de los que duermen
Explorar reliquia