Un sobre blanco, sin remite, sin sello. En el frente, escrito a mano, solo un nombre: BRENDA. Dentro, una tarjeta blanca con una sola palabra escrita en tinta negra, con una caligrafía limpia y casi perfecta: "Vesper." No hay más texto. No hay firma. No hay explicación. Solo la palabra. La palabra que Brenda no ha escuchado en cinco años. La palabra que le recuerda que, de alguna manera, algo de Vesper sigue vivo.
Expedientes
2031
La casa que escucha
Explorar reliquia