Pérdida de memoria autobiográfica sin causa orgánica. El cerebro entierra recuerdos traumáticos para proteger la integridad psicológica.
En "El médico de la planta baja", el protagonista despierta en una clínica sin recordar quién es. Su identidad fue borrada deliberadamente para ocultar un error fatal que cometió como neurocirujano.
Despertó sin nombre. Las paredes eran blancas, la luz de neón zumbaba como una avispa atrapada. No recordaba su nombre, su dirección, el rostro de su madre. Solo una cosa: una cicatriz detrás de la oreja. Media luna. Sus dedos la reconocieron aunque su mente no. La cicatriz no era un accidente. Era un registro. Algo que su cuerpo recordaba aunque su mente hubiera decidido olvidar.
Dibuja una línea del tiempo de tu vida. Marca con un círculo rojo los años de los que menos recuerdas. No fuerces el recuerdo. Solo pregúntate: "¿Qué pasó ahí que mi mente prefiere no ver?" La pregunta ya es un paso.